La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) vuelve a estar en el ojo del huracán judicial, esta vez en territorio norteamericano. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y fiscales federales de los Estados Unidos adelantan una exhaustiva investigación sobre las transacciones y operaciones financieras que la máxima entidad del balompié gaucho ha desplegado en ese país. La noticia, revelada inicialmente por el diario argentino La Nación, sacude el entorno institucional en un momento de alta tensión deportiva, coincidiendo con la participación de la selección argentina en los cuartos de final del Mundial, donde se medirá este sábado contra Suiza.
La pesquisa, que habría iniciado su curso desde el año 2025, busca determinar con rigurosidad técnica si el entramado financiero de la AFA en suelo estadounidense constituye alguna conducta punible. La lupa de la justicia norteamericana está puesta sobre el mecanismo de recaudo de millonarios contratos de patrocinio que ascienden a cientos de millones de dólares, gestionados a través de la firma TourProdEnter LLC. Las agencias federales indagan si estos movimientos bancarios tipifican los delitos de fraude mediante el sistema financiero de EE. UU. o lavado de activos.
Red de testimonios y el choque con el gobierno de Milei

El expediente en Estados Unidos ha avanzado con la recolección de testimonios clave y amenaza con escalar al plano político e institucional en el Cono Sur:
Declaraciones clave: Investigadores federales ya sostuvieron un encuentro formal con el empresario Guillermo Tofoni, quien previamente denunció a la dirigencia de la AFA por presuntos hechos de corrupción.
Citaciones a exfuncionarios: La justicia estadounidense contempla convocar a antiguos miembros del gabinete del presidente Javier Milei. Cabe recordar que la Casa Rosada mantiene un agudo y prolongado conflicto con la cúpula del fútbol de ese país debido a la intención de Milei de implementar las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un modelo de privatización rechazado tajantemente por los clubes y la federación.
Las tensiones ideológicas y normativas entre el Poder Ejecutivo argentino y la AFA completan más de un año en el debate público, sirviendo de telón de fondo a los cuestionamientos financieros.
Cerca del juicio oral en Argentina por fraude fiscal
De manera paralela a la ofensiva del FBI, los directivos de la AFA afrontan un panorama sombrío en los tribunales de su propio país. El pasado 26 de junio, la Cámara en lo Penal Económico de Argentina confirmó el procesamiento del presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, y de su tesorero, Pablo Toviggino, en una causa por fraude fiscal.
Los procesamientos —ratificados formalmente tras una denuncia de la Dirección General Impositiva (DGI), adscrita a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA)— se dictaron originalmente el 30 de marzo. La justicia argentina los acusa de la retención indebida de aportes y contribuciones de seguridad social por una cifra superior a los 19.000 millones de pesos (aproximadamente 13 millones de dólares), un paso procesal que deja al organismo a las puertas de un juicio oral.
A pesar del cerco judicial en ambas naciones, la AFA emitió un comunicado defendiendo su gestión legal y contable, asegurando haber presentado de forma transparente todas sus obligaciones tributarias. Por su parte, el directivo Claudio Tapia se encuentra precisamente en Estados Unidos acompañando a la delegación de su país en la cita mundialista, un viaje para el cual debió solicitar de manera obligatoria una autorización previa a los magistrados argentinos que siguen sus cuentas.









