El aumento del salario mínimo en Colombia volvió al centro del debate luego de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente el decreto que fijó un incremento del 23,7 % para 2026. El Gobierno tiene plazo hasta el 20 de febrero para expedir un decreto transitorio mientras el alto tribunal toma una decisión de fondo.
Estas son seis claves para entender la controversia:
1. Un aumento histórico
El salario mínimo fue creado en 1945 y comenzó a aplicarse en 1949. Durante décadas, los incrementos estuvieron alineados con la inflación y en un solo dígito.
La tendencia cambió en los últimos años:
2022: 10,07 % (gobierno de Iván Duque).
2023: 16,00 %.
2024: 12,07 %.
2025: 9,54 %.
2026: 23,7 %, bajo el gobierno de Gustavo Petro.
El salario quedó en dos millones de pesos mensuales, incluyendo el auxilio de transporte.
2. Sin acuerdo en la mesa tripartita
Cada diciembre, el ajuste se define en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, integrada por Gobierno, sindicatos y gremios.
Este año no hubo consenso:
Trabajadores pedían 16 %.
Empresarios ofrecían 7,21 %.
Ante la falta de acuerdo, el Ejecutivo fijó el aumento por decreto.
3. La figura del “salario vital”
Para justificar el 23,7 %, el presidente invocó el concepto de “salario vital”, argumentando que debía garantizar mejores condiciones de vida.
El mínimo beneficia a cerca de 2,3 millones de trabajadores (alrededor del 10 % de los asalariados), pero sus críticos advierten posibles efectos inflacionarios y presiones sobre empresas y tarifas atadas al salario mínimo.
4. Suspensión provisional del decreto
Tras su entrada en vigor el 1° de enero, se presentaron demandas en contra del incremento.
El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto y ordenó al Gobierno expedir uno transitorio que establezca el porcentaje de aumento mientras se resuelve el caso de fondo.
El Ejecutivo anunció que acatará la decisión.
5. Nuevo decreto y posible ajuste mayor
En una alocución, Petro aseguró que expedirá el decreto provisional manteniendo el valor original y presentará estudios que respaldan la tesis del salario vital.
Incluso planteó que, según nuevos análisis, el mínimo podría ajustarse hasta 2.155.000 pesos mensuales.
6. Un debate atravesado por elecciones
Con elecciones legislativas y presidenciales en el horizonte, el tema tiene un claro componente político.
Sectores de oposición, inicialmente críticos del aumento, ahora defienden mantenerlo y proponen compensaciones tributarias para las empresas.
Por su parte, el presidente ha convocado movilizaciones en defensa del “salario vital”, al que calificó como una conquista histórica.
El debate ya no es solo técnico o económico: se convirtió en un pulso jurídico, político y social que podría redefinir el alcance del salario mínimo en Colombia.









