Angie Rodríguez reveló en entrevista radial que su quiebre con el Gobierno se dio por oponerse a un nombramiento. Además, denunció presiones internas y criticó al mandatario por ventilar su diagnóstico de salud mental.
El origen de la fractura en la Casa de Nariño
Lo que comenzó como una diferencia técnica sobre la idoneidad de un cargo público terminó desatando una nueva tormenta política en el entorno del presidente Gustavo Petro. Angie Rodríguez, actual directora del Fondo Adaptación y exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), expuso los pormenores de la crisis institucional y personal que vivió al interior del Gobierno Nacional.
Según detalló en el espacio radial Mañanas Blu, el distanciamiento definitivo con el jefe de Estado se gestó en agosto de 2025. El detonante fue su negativa a dar el visto bueno al nombramiento de Juliana Guerrero como viceministra de Juventudes, argumentando que no contaba con el título profesional exigido para asumir la dignidad del puesto.
“Ese día fue terrible porque le manifesté que estaba en desacuerdo (…). Él dijo que yo era mentirosa y básicamente me manifestó que lo mío era envidia”, sostuvo Rodríguez al describir la reacción del mandatario ante sus objeciones.
Un vínculo bajo la lupa y denuncias de presiones
El testimonio de la exdirectora del Dapre tomó un cariz más severo al abordar el nivel de injerencia que, a su juicio, mantenía Guerrero en la toma de decisiones del Ejecutivo. Rodríguez sugirió que el vínculo entre el presidente y la funcionaria sobrepasaba los márgenes estrictamente profesionales:
Injerencia en nómina: Aseguró que Guerrero encabezaba un sector con alta capacidad de incidir en la entrega de cargos y designaciones dentro del Estado.
Presión institucional: Denunció haber recibido exigencias para dar trámite a hojas de vida de aspirantes apadrinados por este círculo.
Relación “no normal”: Al ser interrogada sobre la cercanía entre ambos, sentenció que existía un nexo “que no era necesariamente laboral” y que rompía con la dinámica habitual de la administración pública.
Ética y salud mental: el reproche a la intimidad
Más allá del pulso por los nombramientos, Rodríguez volvió a cuestionar al presidente Petro por haber hecho público su estado de salud. La funcionaria, a quien se le diagnosticaron cuadros de ansiedad y depresión a finales de 2025, tildó de “estigmatizante” la revelación de su expediente médico, señalando que se vulneró su derecho a la reserva y a la intimidad.
Nota editorial: Hasta la publicación de esta nota, ni el presidente Gustavo Petro ni Juliana Guerrero han emitido un pronunciamiento oficial frente a los sealamientos. Las declaraciones de Angie Rodríguez reflejan su testimonio personal y no representan un fallo judicial ni una verdad procesal establecida por autoridades competentes.










