Las autoridades continúan profundizando las investigaciones sobre la presencia en Colombia de Galo Javier Suárez Román, alias ‘Gato Negro’, señalado como segundo cabecilla de la organización criminal ecuatoriana Los Tiguerones, luego de que la Policía Metropolitana de Barranquilla revelara que el extranjero habría permanecido en la capital del Atlántico realizando presuntas actividades de coordinación.
El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, brigadier general Miguel Camelo, confirmó que la información hace parte de una investigación en curso y que los organismos de inteligencia trabajan para establecer los posibles vínculos entre el ciudadano ecuatoriano y las estructuras criminales que delinquen en Barranquilla y su área metropolitana.
“Lo que sabemos es que este sujeto estaría relacionado con algunas rentas criminales derivadas del narcotráfico. Todo esto hace parte de investigaciones que continúan en desarrollo”, señaló el alto oficial.
De acuerdo con Camelo, aunque alias ‘Gato Negro’ tenía como lugar de residencia la ciudad de Cúcuta, existen indicios de que se desplazó hasta Barranquilla para adelantar reuniones y actividades relacionadas con la organización ilegal.
El oficial recordó que Suárez Román fue capturado mientras se movilizaba en un vehículo utilizando documentación de identidad falsa, aunque ya era requerido por las autoridades internacionales y se encontraba plenamente identificado por los organismos de seguridad.
Las investigaciones establecieron que el presunto cabecilla permaneció cerca de cuatro años oculto en territorio colombiano bajo la identidad de Jhonatan Miguel Rueda Sánchez, nombre con el que habría obtenido un permiso para portar arma de fuego y un carné como escolta de una empresa de vigilancia con sede en Bogotá. Asimismo, se conoció que llegó a residir en una lujosa vivienda ubicada en Cúcuta.
Alias ‘Gato Negro’ es requerido por la justicia ecuatoriana por su presunta participación en el homicidio de Gonzalo Luciano Rivas, ocurrido el 11 de agosto de 2017 en la ciudad de Guayaquil, donde, según el expediente judicial, habría atacado a la víctima con un arma de fuego a la salida de un establecimiento nocturno.
Tras su captura, el procesado fue dejado a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, entidad que adelanta los trámites jurídicos y diplomáticos necesarios para hacer efectiva su extradición o deportación hacia Ecuador, donde deberá responder por los delitos que le son atribuidos.
Mientras tanto, las autoridades colombianas mantienen abiertas las investigaciones para determinar el alcance de sus posibles conexiones con redes de narcotráfico y grupos delincuenciales que tienen injerencia en la región Caribe.









