La Fiscalía General de la Nación abrió una indagación para establecer responsabilidades por la parranda vallenata realizada el pasado 8 de abril en el pabellón 1 de la cárcel de Itagüí, en Antioquia.
En el marco de esta investigación, el ente acusador compulsó copias para que otra dependencia evalúe un posible caso de enriquecimiento ilícito contra el cantante Nelson Velásquez, quien fue el artista principal del evento.
Evento con presencia de cabecillas criminales
Según las autoridades, en la parranda participaron presuntos cabecillas de organizaciones criminales del Valle de Aburrá, algunos vinculados a los procesos de diálogo dentro de la política de “paz total” impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro.
El caso está siendo liderado por la Dirección Especializada contra el Crimen Organizado, que busca determinar cómo se permitió el ingreso del artista y la realización del evento dentro del centro penitenciario.
Sanciones y hallazgos del Inpec
Por su parte, el Inpec suspendió provisionalmente por tres meses a once funcionarios de la cárcel, entre ellos diez dragoneantes y un teniente, por presuntas fallas en sus funciones durante el hecho.
El director del Inpec, Daniel Fernando Gutiérrez, confirmó la medida tras un operativo sorpresa en el penal.
Durante la intervención, las autoridades incautaron equipos de comunicación no autorizados, bebidas alcohólicas, sustancias ilícitas y otros elementos prohibidos dentro del establecimiento carcelario.
Investigación en curso
Las autoridades avanzan en la recolección de pruebas para esclarecer cómo se organizó la parranda, quiénes autorizaron el ingreso y si existieron irregularidades que faciliten este tipo de actividades dentro de un centro de reclusión.
El caso ha generado polémica a nivel nacional, reabriendo el debate sobre el control y la seguridad en las cárceles del país.








