La violencia volvió a sacudir al sur del Cesar. Dos hombres fueron hallados sin vida en el corregimiento de Los Ángeles, jurisdicción del municipio de Río de Oro, en hechos que se registran horas después de un hostigamiento armado contra la estación de Policía de esta población.
El alcalde municipal, Arnoldo Osorio, confirmó que los cuerpos fueron encontrados a corta distancia del puesto policial y que, aunque por ahora se desconoce si ambos casos están relacionados entre sí, las muertes habrían sido causadas por disparos de arma de fuego, presuntamente de grupos armados ilegales que operan en la zona.
“Muy cerca, muy cerca. La estación queda en pleno centro del corregimiento, al lado de la iglesia y el parque. El hallazgo fue a menos de un kilómetro y en puntos distintos”, explicó el mandatario en declaraciones.
El hostigamiento contra los uniformados ocurrió hacia las 11:00 de la mañana del domingo, justo cuando numerosos habitantes salían de la misa dominical, lo que elevó el riesgo para la población civil. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas durante el ataque.
Ante la gravedad de los hechos, las autoridades locales realizaron un consejo de seguridad extraordinario, en el que se solicitó apoyo inmediato a la Gobernación del Cesar y refuerzos de la fuerza pública. Como medida preventiva, se decretó ley seca durante toda la semana en el corregimiento.
El alcalde Osorio reiteró un llamado urgente al Gobierno Nacional para que atienda la crítica situación de orden público que enfrenta esta zona del departamento.
“Este corregimiento vive en zozobra y terror. Somos víctimas directas de la violencia. Por favor pongan los ojos en Río de Oro. Ya está bueno”, expresó el mandatario, quien insistió en la necesidad de una respuesta estructural y no solo reactiva.
Osorio también pidió que se busquen salidas negociadas al conflicto armado que afecta a la región. “Queremos un 2026 en paz, en tranquilidad. La situación es muy crítica en materia de seguridad”, agregó.
En esta zona del sur del Cesar se reporta presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de disidencias de las FARC, aunque las autoridades indican que desde hace aproximadamente 45 días no se registran enfrentamientos directos entre estos grupos. Sin embargo, la violencia contra la población civil persiste.
Cabe recordar que durante la pasada Navidad se registró un triple homicidio en esta misma jurisdicción, en el que murieron dos adultos y una menor de 12 años, hecho que aún genera profunda conmoción entre los habitantes.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los recientes homicidios, mientras la comunidad permanece en alerta máxima, a la espera de acciones contundentes que devuelvan la seguridad a esta golpeada región del Cesar.




