Juliana Guerrero anunció, a través de su abogado, su renuncia irrevocable al cargo de delegada del Presidente de la República ante el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar (UPC).
La decisión se produce en medio de las investigaciones que avanzan en su contra por presuntas irregularidades reveladas recientemente y, según explicó su defensa, busca permitirle concentrar todos sus esfuerzos en atender los procesos judiciales y administrativos.
Entre las razones expuestas para presentar su dimisión, Guerrero señaló que dedicará “tiempo, esfuerzo y atención personal” a las investigaciones que actualmente cursan en su contra.
La renuncia se conoce luego de que diversos sectores políticos y representantes de la comunidad universitaria solicitaran su salida del cargo, tras las denuncias públicas y el inicio de actuaciones por parte de la Fiscalía para establecer la veracidad de los señalamientos.
Con esta decisión, el Gobierno Nacional deberá designar un nuevo delegado ante el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar, mientras continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar si existen responsabilidades legales.










