El senador republicano Lindsey Graham, una de las figuras más influyentes del Partido Republicano y cercano al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, falleció a los 71 años tras sufrir una “breve y repentina enfermedad”, según confirmó su oficina a través de un comunicado.
El legislador, que representó al estado de Carolina del Sur en el Senado desde 2003, murió el sábado por la noche. De acuerdo con medios estadounidenses, personal de emergencias atendió una llamada en su residencia en Washington D. C. relacionada con un presunto paro cardíaco, aunque las autoridades no han confirmado oficialmente la causa del fallecimiento.
La noticia provocó una ola de reacciones en la política estadounidense. El presidente Donald Trump reveló que habló con Graham pocas horas antes de su muerte y lo describió como un “verdadero patriota estadounidense”, destacando su compromiso con el país y asegurando que será recordado por su firmeza y liderazgo.
La muerte del senador ocurrió poco después de regresar de una visita oficial a Kyiv, donde sostuvo reuniones con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Hasta ese momento no se conocían problemas de salud que hicieran prever un desenlace de este tipo.
A lo largo de su trayectoria política, Graham fue reconocido por su influencia en temas de defensa y política exterior. Defendió una línea dura frente a adversarios de Estados Unidos, respaldó el fortalecimiento del apoyo militar a Ucrania, promovió sanciones contra Rusia y mantuvo un firme respaldo a Israel.
Su relación con Donald Trump estuvo marcada por fuertes diferencias en un comienzo. Durante la campaña presidencial de 2016 fue uno de sus críticos más severos e incluso cuestionó públicamente su candidatura. Sin embargo, con el paso de los años ambos consolidaron una estrecha alianza política y Graham terminó respaldando las principales iniciativas del mandatario, así como su candidatura presidencial.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lamentó su fallecimiento y afirmó que Estados Unidos y la comunidad internacional perdieron a un líder comprometido con la defensa de la democracia y la seguridad internacional.
Tras la muerte de Graham, el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, deberá designar un reemplazo temporal para ocupar el escaño en el Senado hasta que se realicen las elecciones de medio término, previstas para noviembre, cuando los votantes elegirán al senador que completará el periodo.
El fallecimiento del congresista ocurre en un momento clave para el equilibrio político en Washington, donde el Partido Republicano mantiene la mayoría en el Senado y se prepara para unas elecciones que definirán el control de esa corporación.









