Después de cuatro intentos por llegar a la Presidencia de Perú, Keiko Fujimori logró imponerse en la segunda vuelta electoral y fue declarada ganadora de los comicios, según los resultados finales divulgados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El organismo electoral confirmó que la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo el 50,14 % de los votos, equivalentes a 9.223.396 sufragios, mientras que su contendor, Roberto Sánchez, alcanzó el 49,87 %, con 9.173.755 votos. La diferencia entre ambos fue de poco más de 49.000 sufragios, convirtiendo esta elección en una de las más reñidas de la historia reciente del país.
Tras conocerse el resultado definitivo, Fujimori afirmó que asume la responsabilidad de gobernar un país profundamente dividido y aseguró que buscará construir consensos durante su mandato.
“Las puertas del diálogo estarán siempre abiertas”, expresó la presidenta electa, quien invitó tanto a su rival como a las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso a trabajar conjuntamente por la estabilidad del país.
Entre las primeras acciones de su administración, anunció que priorizará la recuperación del orden interno y la adopción de medidas para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño, cuyo impacto podría sentirse con fuerza en los próximos meses.
Acompañada por sus hijas durante su intervención pública, Fujimori también envió un mensaje a los jóvenes peruanos, alentándolos a no desistir de sus metas y destacando que la perseverancia fue clave para alcanzar la Presidencia luego de cuatro candidaturas.
El Jurado Nacional de Elecciones tiene previsto proclamar oficialmente los resultados en los próximos días. Posteriormente, la mandataria electa recibirá sus credenciales antes de asumir el cargo el 28 de julio, durante la ceremonia oficial por el Día de la Independencia de Perú.
La victoria de Keiko Fujimori marca el regreso del fujimorismo al poder más de dos décadas después del gobierno de su padre, Alberto Fujimori. El resultado también pone fin a un prolongado proceso electoral y abre una nueva etapa política para un país que ha enfrentado años de inestabilidad institucional y una alta rotación presidencial.
Tras confirmarse su triunfo, diversos gobiernos y organismos internacionales enviaron mensajes de felicitación a la presidenta electa, expresando su expectativa de fortalecer las relaciones diplomáticas y la cooperación con el nuevo Gobierno peruano.









