La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que el brote de hantavirus detectado en un crucero internacional no representa el inicio de una nueva pandemia, y pidió a la población mantener la calma frente a la situación.
Durante una rueda de prensa, la doctora Maria van Kerkhove, directora de prevención y preparación de epidemias y pandemias del organismo, fue enfática al señalar que el evento actual no es comparable con la COVID-19 ni con la influenza.
“Quiero ser inequívoca: esto no es el SARS-CoV-2. No es el inicio de una pandemia como la covid-19. Es un brote que estamos observando en un barco”, afirmó la funcionaria.
El brote se investiga en un crucero que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con destino a las Islas Canarias, España. Según la OMS, hasta el momento se han confirmado cinco casos de hantavirus asociados al buque, además de tres fallecimientos, mientras se mantiene el seguimiento de otros posibles contagios debido al periodo de incubación del virus, que puede extenderse hasta seis semanas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que las investigaciones continúan y que se ha activado el rastreo de contactos en varios países, incluyendo Reino Unido, Suiza, Países Bajos, Alemania y Sudáfrica, debido a pasajeros que abandonaron la embarcación antes de la detección del brote.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por roedores silvestres y puede infectar a humanos por inhalación de partículas contaminadas presentes en orina, heces o saliva de estos animales.
Las autoridades sanitarias señalaron que lo inusual del caso es la posible transmisión entre personas en un entorno cerrado como un crucero, aunque enfatizaron que en brotes anteriores la transmisión entre humanos solo se ha dado en condiciones de contacto prolongado.
Pese a la gravedad de algunos casos, la OMS reiteró que el riesgo para la salud pública general es considerado bajo, tanto para Europa como para la población de las Islas Canarias, donde el barco se dirige actualmente bajo supervisión sanitaria.
El organismo internacional continúa monitoreando la evolución del brote y coordinando acciones con las autoridades de los países involucrados para evitar una mayor propagación.









