Las aguas de Nueva York volvieron a ser el escenario de un milagro de la aviación este domingo, cuando un hidroavión con ocho personas a bordo se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso en el East River, justo entre Manhattan y Brooklyn. Afortunadamente, todos los ocupantes sobrevivieron y solo dos sufrieron lesiones de carácter leve.
El incidente se reportó alrededor del mediodía (hora local). De acuerdo con la Administración Federal de Aviación (FAA), la aeronave involucrada es un monomotor Kodiak 100, el cual sufrió la ruptura del puntal de una de sus alas tras el fuerte impacto contra el agua.
El rescate en medio del río
Imágenes difundidas en plataformas digitales por medios especializados mostraron al hidroavión flotando de manera vertical con un ala parcialmente sumergida en la corriente, a la altura del Bajo Manhattan. A bordo viajaban seis pasajeros y dos pilotos.
Respuesta inmediata: Equipos de emergencia del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) se desplazaron rápidamente al lugar y lograron rescatar sanos y salvos a los ocho tripulantes.
Valoración médica: Dos de las personas rescatadas fueron evaluadas en el mismo muelle por heridas menores, sin que fuera necesario su traslado de urgencia a centros hospitalarios.
Aseguramiento de la nave: Tras la evacuación de los ocupantes, las autoridades neoyorquinas remolcaron la aeronave hacia un muelle cercano para evitar riesgos en la navegación.
Bajo investigación de la FAA
La FAA confirmó a través de sus canales oficiales que iniciará una investigación exhaustiva para determinar las causas que obligaron al piloto a descender de emergencia en el río. Asimismo, la agencia aclaró un detalle operativo importante: los controladores de tráfico aéreo no estaban prestando servicios a esta avioneta en el momento del suceso.
El East River venía de registrar un flujo náutico altísimo debido a los imponentes desfiles de buques militares y veleros históricos por la celebración del 250 aniversario de los Estados Unidos el sábado. No obstante, las autoridades confirmaron que para el mediodía de este domingo las aguas ya se encontraban bajo su flujo normal.
Este hecho enciende las alarmas de seguridad aérea en la Gran Manzana, pues hace apenas tres semanas se registró un accidente muy similar en el mismo río, el cual, por fortuna, tampoco dejó pérdidas humanas que lamentar.









