El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del alto el fuego con Irán, en una decisión que busca dar más tiempo a las negociaciones diplomáticas en medio de crecientes tensiones internacionales.
Según explicó el mandatario, la prórroga —que inicialmente vencía este miércoles— se mantendrá hasta que Teherán presente una propuesta formal de acuerdo. La medida se adoptó a solicitud de Pakistán, que actúa como mediador en el proceso.
“Extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”, expresó Trump a través de su red Truth Social.
El líder estadounidense justificó su decisión señalando que el gobierno iraní está “gravemente dividido”, lo que ha dificultado avanzar en una postura unificada frente a las conversaciones. Sin embargo, dejó claro que mantiene presión sobre Teherán, incluyendo el bloqueo naval contra embarcaciones iraníes tras el fracaso de la primera ronda de diálogos a inicios de abril.
En paralelo, el vicepresidente JD Vance suspendió un viaje previsto a Islamabad para continuar las negociaciones, luego de que Irán no confirmara su participación en la nueva ronda.
Horas antes del vencimiento de la tregua, Trump se reunió en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth, para evaluar el rumbo de la estrategia.
Pese a la extensión, el mandatario fue enfático en advertir que, de no lograrse un acuerdo, Estados Unidos retomaría acciones militares contra la República Islámica.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó cualquier negociación bajo presión, afirmando que su país no aceptará diálogos “bajo la sombra de la amenaza”.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras el futuro del acuerdo depende de los próximos movimientos diplomáticos entre ambas naciones.









