Cambio Radical adoptó una decisión clave en su orientación política de cara a la contienda presidencial, al permitir que sus militantes tengan libertad para apoyar a los distintos aspirantes, aunque estableciendo de forma explícita que no habrá respaldo a la candidatura de Iván Cepeda.
La determinación fue tomada en el marco de una votación interna de la bancada, en la que se buscó mantener un equilibrio entre la autonomía política de sus miembros y la cohesión ideológica del partido.
Con esta decisión, la colectividad abre la puerta a que sus integrantes expresen apoyo a diferentes opciones presidenciales, entre ellas figuras como Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, en un escenario electoral caracterizado por la dispersión de fuerzas políticas.
La medida pretende evitar fracturas internas en medio de las distintas corrientes que conviven dentro del partido, permitiendo una mayor flexibilidad en las posiciones individuales sin comprometer la estructura organizativa.
No obstante, la decisión también marca una línea política clara al excluir cualquier acercamiento o respaldo a la candidatura de Iván Cepeda, lo que define un límite ideológico dentro de la estrategia electoral de la colectividad.
En el panorama político, esta movida es vista como un intento de mantener unidad interna sin renunciar a su identidad de centro derecha, al tiempo que se conserva margen de maniobra para eventuales alianzas en la primera vuelta presidencial.
Con este anuncio, Cambio Radical se proyecta como un actor con capacidad de incidencia en la contienda, aunque sin una candidatura única definida, pero sí con posiciones delimitadas frente a sus posibles apoyos.









