Comunidades pesqueras de la zona de la Ciénaga Grande de Santa Marta denunciaron que estarían siendo objeto de amenazas, intimidaciones y retenciones ilegales por parte de un grupo armado que operaría en el sector del kilómetro 8, en jurisdicción del municipio de Sitionuevo.
De acuerdo con las denuncias recopiladas por organizaciones sociales, la situación estaría relacionada con la presencia del Clan del Golfo, estructura señalada de ejercer control en distintos corredores estratégicos de la región y de imponer restricciones a la actividad pesquera tradicional.
Según los testimonios, los pescadores habrían recibido advertencias sobre la prohibición de navegar o faenar en determinadas zonas del complejo lagunar, bajo amenazas de represalias, lo que ha generado temor entre las comunidades que dependen de esta actividad para su sustento.
La situación se agravó tras una protesta de familiares de al menos 15 pescadores, quienes bloquearon temporalmente la vía Troncal del Caribe, en el corredor Troncal del Caribe, a la altura del tramo Ciénaga–Barranquilla, para exigir la liberación de sus allegados, presuntamente retenidos en medio de estos hechos.
Organizaciones defensoras de derechos humanos, como el veedor del agua Luis Miguel Moisés, solicitaron al Gobierno nacional reforzar la presencia institucional en la zona y activar mecanismos de protección para las comunidades de los pueblos palafitos que habitan el ecosistema.
De acuerdo con estas denuncias, el control territorial en la zona estaría asociado a dinámicas ilegales vinculadas a economías criminales en áreas cercanas al Parque Isla Salamanca, lo que incrementa la vulnerabilidad de las comunidades ribereñas.
Fuentes no oficiales mencionan a un presunto cabecilla conocido como alias “El Guajiro”, señalado de liderar estas acciones, aunque esta información no ha sido confirmada por las autoridades.
En lo corrido del año, líderes sociales advierten sobre múltiples episodios de retenciones ilegales y hechos violentos en el complejo lagunar, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad en este importante ecosistema del Caribe colombiano.




