El último comandante de las extintas Farc, Rodrigo Londoño, conocido como ‘Timochenko’, compareció personalmente este martes 14 de julio de 2026 ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). La diligencia se dio tras su regreso a Colombia el pasado 11 de julio, luego de un controvertido viaje a España que generó una fuerte tormenta política en el país.
El cumplimiento de los compromisos con la JEP
Londoño arribó a las instalaciones del tribunal transicional en Bogotá aproximadamente a las 9:52 de la mañana para suscribir su acta de presentación personal ante el secretario Juan Carlos Ángel Lozano. Esta comparecencia física era uno de los requisitos obligatorios contemplados en el auto del 18 de junio, mediante el cual la Sección de Reconocimiento le autorizó la salida del país entre el 22 de junio y el 11 de julio.
Durante su estadía en territorio europeo, el exjefe guerrillero participó en el Seminario sobre trabajo entre Europa y la Comunidad de Países Andinos, un evento organizado y financiado por la federación española Izquierda Unida que tuvo lugar entre el 24 de junio y el 12 de julio. Como parte de las condiciones de su permiso, Londoño ya había cumplido con una primera comparecencia virtual ante la JEP el pasado 24 de junio.
“Bienvenida sea la muerte”: Declaraciones tras la diligencia
Al término del trámite de firmas, que se extendió por menos de una hora, Rodrigo Londoño difundió un video en el que rechazó de manera enfática lo que denominó “inmensas campañas de estigmatización” en su contra.
“Y si nos toca ser el firmante 501 asesinado, bienvenida sea la muerte”, manifestó el exlíder de las Farc.
Se conoció además que Londoño participará durante la tarde en un evento conmemorativo por los diez años de la firma del Acuerdo de Paz.
La polémica política y el estado de su condena
La autorización de viaje otorgada a Londoño desató un hondo debate en la agenda nacional debido a que el compareciente ya se encuentra formalmente sentenciado por la justicia transicional.
El debate por la movilidad: Quienes critican la decisión argumentan que las personas bajo “sanciones propias” (penas que no conllevan cárcel pero sí trabajos de reparación) deben permanecer en áreas geográficas estrictamente delimitadas para cumplir sus compromisos.
La reacción del gobierno electo: La controversia aumentó tras las declaraciones del presidente electo, Abelardo De La Espriella, quien afirmó que Londoño “merece estar preso de vida” y acusó a la JEP de actuar como un “salvoconducto” para lavar crímenes de guerra. Ante estos señalamientos, se conoció que la JEP evalúa emitir un pronunciamiento oficial.
Ratificación de la sentencia: De manera paralela, la Sección de Apelaciones de la JEP ratificó recientemente la condena contra el antiguo secretariado de las Farc. Con esta decisión, Rodrigo Londoño deberá cumplir de manera ininterrumpida ocho años de sanciones restaurativas. Estas labores no contemplan prisión, pero lo obligan a liderar proyectos de desminado humanitario, restauración del medioambiente, búsqueda de personas desaparecidas y construcción de infraestructura.









