El presidente ejecutivo de Camacol, Guillermo Herrera, aseguró que el sector de la construcción atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años y afirmó que Colombia retrocedió cerca de 15 años en materia de producción de vivienda durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
Desde Cartagena, el dirigente gremial presentó un balance crítico sobre el comportamiento del sector, señalando que los principales indicadores muestran una fuerte desaceleración que ha impactado tanto la construcción como el acceso de miles de familias a una vivienda propia.
Según Herrera, en lo corrido del año los lanzamientos de nuevos proyectos de vivienda registran una caída superior al 15 %, las ventas disminuyen más del 10 % y el inicio de nuevas obras presenta un descenso cercano al 19 %, cifras que, advirtió, afectan directamente la generación de empleo y la dinámica económica del país.
El dirigente explicó que actualmente Colombia construye alrededor de 109.000 viviendas al año, un nivel similar al registrado en 2011.
“El país está construyendo alrededor de 109 mil unidades de vivienda en el último año, que es el nivel de construcción que teníamos por allá en el año 2011; es decir, nos devolvimos 15 años en la producción de vivienda”, afirmó.
Herrera también aseguró que durante los últimos cuatro años más de 140.000 familias desistieron de comprar vivienda, situación que atribuyó a las dificultades para acceder a subsidios y al deterioro de las condiciones del mercado.
El presidente de Camacol indicó que antes del actual Gobierno cerca del 80 % de los hogares no propietarios con ingresos inferiores a cuatro salarios mínimos tenían posibilidades de adquirir una vivienda, mientras que actualmente esa cifra habría descendido al 24 %.
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“Pasamos de que ocho de cada diez familias podían aspirar a comprar vivienda a apenas 2,4 de cada diez. Esa es una realidad que debe corregirse”, manifestó.
Pese al panorama, Herrera expresó optimismo frente al Gobierno del presidente electo Abelardo De la Espriella, especialmente por su propuesta de construir un millón de viviendas y reactivar el programa Mi Casa Ya, que pasaría a denominarse Casa Milagro.
No obstante, señaló que el esquema deberá ajustarse para garantizar su sostenibilidad fiscal y lograr una mayor cobertura entre los hogares de menores ingresos.
Entre las propuestas planteadas por Camacol se encuentra eliminar trámites como la exigencia del Sisbén para acceder a los subsidios, focalizar los recursos en familias con ingresos de hasta un salario y medio mínimo y fortalecer el apoyo destinado a la cuota inicial por encima de los subsidios a la tasa de interés.
Para el gremio constructor, estas modificaciones permitirían reactivar el mercado de vivienda, impulsar el empleo y facilitar que más colombianos puedan acceder a una casa propia sin comprometer las finanzas públicas del próximo Gobierno.










