El expresidente Álvaro Uribe Vélez aseguró que el surgimiento del partido Defensores de la Patria, liderado por el presidente electo Abelardo De La Espriella, representa un nuevo escenario político que obliga al Centro Democrático a fortalecer su trabajo y reafirmar sus principios de cara al futuro.
Durante una entrevista en 6AM de Caracol Radio, Uribe se refirió a la reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de otorgar personería jurídica a la nueva colectividad y afirmó que su partido deberá redoblar esfuerzos.
“Nos toca trabajar mucho”, expresó el exmandatario.
Uribe explicó que el Centro Democrático debe seguir defendiendo sus principales banderas, entre ellas la seguridad, el emprendimiento, la inversión, la política social y un Estado más austero, aunque insistió en que no comparte la clasificación tradicional entre izquierda y derecha.
“Yo no comparto esa simplificación de izquierda o derecha. Es mejor decir qué pensamos”, manifestó.
En ese contexto, también respaldó a la senadora María Fernanda Cabal y a Paloma Valencia, destacando el liderazgo de esta última y lamentando la filtración de conversaciones internas de la bancada.
“Tengo un gran afecto, una gran admiración y un gran respeto por Paloma Valencia. Fue la mejor legisladora”, afirmó, al tiempo que cuestionó que se hicieran públicas discusiones privadas del partido.
Sobre la posesión presidencial del próximo 7 de agosto en Cali, Uribe confirmó que recibió invitación del presidente electo, pero señaló que aún no ha decidido si asistirá debido a motivos personales relacionados con el proceso judicial que enfrenta.
“A mí me han invitado… Lo de Cali lo sustraigo de la política. Mi situación personal no es fácil y todo este tema judicial pesa mucho en mi alma”, expresó.
Finalmente, el exjefe de Estado se pronunció sobre la próxima elección del contralor general de la República y sostuvo que los organismos de control deben mantener un carácter técnico e independiente, alejados de intereses del Gobierno o de la oposición. Asimismo, planteó la necesidad de avanzar hacia una reforma que elimine las contralorías departamentales y municipales como mecanismo para fortalecer la transparencia y combatir la corrupción.










