El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ha ratificado el fallo de tutela que exige al presidente Gustavo Petro retractarse públicamente de las afirmaciones hechas contra el fiscal Mario Burgos, quien estuvo a cargo del proceso contra su hijo, Nicolás Petro.
El mandatario había acusado al funcionario judicial de ser “subordinado de la mafia”, de pertenecer a la “Junta del Narcotráfico” y de someter a su hijo a una supuesta “tortura psicológica”.
El Tribunal determinó que el jefe de Estado incurrió en una “injerencia o presión lesiva” sobre la independencia judicial. El fallo señala que las declaraciones de Petro podrían inferir una afectación a la autonomía del fiscal Burgos, no solo en la investigación de su hijo, sino también en su rol en el caso del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
El Tribunal basó su decisión en múltiples declaraciones emitidas por Petro en Consejos de ministros y en su cuenta de X entre febrero y agosto de 2025 y junio de 2024.
Una de las afirmaciones más contundentes que motivó la orden de retractación fue:
“Vicky (Dávila) ha tenido como sus fuentes preferidas en la Fiscalía a fiscales subordinados a la mafia y específicamente a los de la Junta del Narcotráfico. Estaba feliz porque a uno de ellos lo puso Barbosa como fiscal de mi hijo. Esperaba que mi familia se volviera añicos por influjo de ese fiscal para destruir a mi hijo y al gobierno”.
Mario Burgos es el fiscal que adelantó el proceso por enriquecimiento ilícito y lavado de activos contra Nicolás Petro Burgos.









