El Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció este martes la interceptación de un tercer buque petrolero en el océano Índico, al que acusa de violar el bloqueo de crudo impuesto sobre las operaciones de petróleo en el Mar Caribe vinculadas con Venezuela y Cuba.
La operación, realizada durante la noche y sin incidentes, consistió en un “derecho de visita de inspección”, interdicción marítima y abordaje del petrolero Bertha por parte de fuerzas estadounidenses que operan en el área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (INDOPACOM).

Según el Pentágono, la embarcación —registrada bajo bandera de las Islas Cook— estaba operando en “desafío” a la cuarentena marítima establecida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para sancionar y restringir la navegación de petroleros que transportan crudo o realizan operaciones relacionadas con Venezuela.
El Bertha habría tratado de evadir ese cerco tras haber salido del Caribe, siendo rastreado hasta su ubicación en el océano Índico antes de ser interceptado por las fuerzas estadounidenses.
Se trata del tercero de al menos tres tanqueros que han sido capturados en operaciones similares en las últimas semanas tras huir del bloqueo en aguas caribeñas, sumándose a incidentes anteriores con embarcaciones como el Aquila II y el Veronica III.
La medida forma parte de lo que Washington ha descrito como esfuerzos continuos para hacer cumplir las sanciones y evitar que buques sancionados operen con libertad en aguas internacionales, aunque el Pentágono no ha indicado si el Bertha será formalmente confiscado o retenido bajo control estadounidense.
Este tipo de operaciones refuerzan la postura estadounidense sobre el control de exportaciones petroleras consideradas ilícitas o sancionadas, intensificando las presiones sobre redes marítimas que, según Estados Unidos, facilitan el comercio de crudo en el contexto de las sanciones económicas a Venezuela y otras naciones.









