Por: Yasher Bolívar Pérez
Barranquilla sigue acelerando su apuesta por convertirse en epicentro del deporte motor en Colombia. El próximo 16 de agosto, la ciudad será sede de un Festival de Automovilismo encabezado por Juan Pablo Montoya, una de las máximas leyendas del automovilismo latinoamericano, con el patrocinio de Pony Malta y el respaldo institucional de la Alcaldía Distrital.
El evento incluirá una exhibición de monoplazas de Fórmula Uno y la participación especial del propio Montoya junto a su hijo Sebastián Montoya, actual competidor en la Fórmula 2. La visita reciente del expiloto bogotano a la capital del Atlántico sirvió para cerrar detalles logísticos y grabar piezas promocionales en puntos emblemáticos como Barrio Abajo y el Malecón del Río, en una clara campaña de expectativa que empieza a tomar forma.
La realización de este festival no solo representa un espectáculo deportivo de alto impacto, sino que fortalece la narrativa de Barranquilla como ciudad capaz de albergar grandes eventos internacionales vinculados a la velocidad y la innovación. No es un hecho menor: mientras Montoya aterriza con su historia y sus motores, la ciudad sigue enviando un mensaje inequívoco de ambición, infraestructura y proyección global.









