Un nuevo hecho de violencia contra funcionarios del sistema penitenciario se registró en Santander. Efraín Quesada Urrego, inspector del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), murió luego de ser víctima de un ataque armado cuando se dirigía a cumplir su jornada laboral en la Cárcel de Máxima Seguridad de Palogordo, en jurisdicción de Girón.
El atentado ocurrió hacia las 6:20 de la mañana en el sector de la finca Los Naranjos, aproximadamente a 600 metros del ingreso al centro penitenciario. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, el funcionario fue interceptado por sujetos que se movilizaban en una motocicleta y que le dispararon antes de escapar del lugar.
Quesada Urrego, de 54 años, resultó gravemente herido. Compañeros de la guardia penitenciaria que se encontraban en la zona acudieron para auxiliarlo y posteriormente fue trasladado a la Clínica Foscal, en Floridablanca, donde recibió atención médica.
Pese a los esfuerzos del personal sanitario y a la intervención quirúrgica realizada para tratar las heridas, el funcionario falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones.
Las autoridades desplegaron un operativo en la zona para intentar establecer la ruta de escape de los responsables y recopilar elementos que permitan identificar a los autores materiales del crimen.
La investigación quedó en manos de unidades de Policía Judicial y de la Fiscalía General de la Nación, que trabajan en la reconstrucción de los hechos y en la identificación de los responsables.
Una de las hipótesis que está siendo analizada tiene relación con las amenazas que previamente habían sido dirigidas contra funcionarios y las instalaciones penitenciarias de la zona. El pasado 10 de julio se había reportado el hallazgo de una granada de fragmentación acompañada de un mensaje intimidatorio atribuido a la estructura delincuencial conocida como ‘Los Costeños’, en inmediaciones del penal.
Sin embargo, hasta el momento las autoridades no han confirmado que exista una relación directa entre esas amenazas y el asesinato de Quesada Urrego. La investigación deberá establecer si el funcionario había recibido intimidaciones particulares o si el ataque estuvo relacionado con sus funciones dentro del sistema penitenciario.
Una trayectoria al servicio del Inpec
Efraín Quesada Urrego tenía una amplia trayectoria dentro del Inpec. Durante su carrera estuvo vinculado a diferentes establecimientos penitenciarios y pasó por la Penitenciaría de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar, conocida como ‘La Tramacúa’.
También era reconocido por su trabajo relacionado con la formación y manejo de la escuadra canina de la institución, labor que desarrolló durante varios años.
Su asesinato vuelve a poner en el centro del debate las condiciones de seguridad de los funcionarios penitenciarios, especialmente aquellos que trabajan en establecimientos considerados de alta seguridad.
Las autoridades mantienen las investigaciones para esclarecer el crimen y determinar quién ordenó y ejecutó el ataque. Por ahora, no se reportan capturas relacionadas con el homicidio.
El caso se suma a los hechos de violencia que han generado preocupación entre los trabajadores del sistema penitenciario y que han llevado a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad en los alrededores de los centros carcelarios del país.










