El Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz se alista para dar un salto histórico en su conectividad global. En las últimas horas se conoció que Air Europa ha solicitado formalmente autorización ante la Aeronáutica Civil para operar la ruta Madrid–Barranquilla–Madrid, una conexión directa con el viejo continente que dinamizaría el turismo y los negocios en la región.
La nueva oferta aérea en el radar
La propuesta de la aerolínea española contempla tres frecuencias semanales, lo que abre una puerta directa para los viajeros del Caribe colombiano hacia Europa sin necesidad de hacer escalas en Bogotá o Panamá.
Este anuncio no llega solo; se suma a una reciente ola de solicitudes que buscan robustecer la operación internacional de la terminal aérea:
Destino Europa: Solicitud de Air Europa (Madrid).
Destino Estados Unidos: Peticiones vigentes de Avianca y JetBlue para conectar directamente con Fort Lauderdale.
El reto político: Desatar el nudo del lado tierra

A pesar de las buenas noticias comerciales, el verdadero desafío del Cortissoz sigue estando en el suelo. El anuncio aerocomercial ha revivido el llamado urgente para cambiar el modelo de gestión de la terminal, cuya modernización lleva años en el limbo debido a los pleitos entre concesionarios privados y la Aerocivil.
La propuesta que toma fuerza entre los líderes gremiales y locales apunta a un cambio de administración: que el gobierno de Abelardo de la Espriella entregue al Distrito de Barranquilla la operación del “lado tierra” (zonas comunes, accesos y terminal de pasajeros).
El análisis: Con el Distrito al mando de la infraestructura terrestre, se buscaría destrabar de una vez por todas las obras de modernización estancadas, garantizando que la experiencia en tierra esté a la altura de las nuevas aerolíneas internacionales que están apostando por la Puerta de Oro.









