Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo informaron que el brote de ébola declarado en mayo ya deja 999 personas fallecidas, mientras continúan las labores para contener la propagación de la enfermedad, especialmente en las provincias del este del país.
De acuerdo con el más reciente balance oficial, se han confirmado 2.473 casos de contagio, lo que mantiene en alerta al sistema de salud debido a la rápida propagación del virus en varias zonas afectadas.
Las cifras también reflejan una tasa de letalidad del 40,4 %, lo que significa que cuatro de cada diez personas diagnosticadas con la enfermedad han perdido la vida desde el inicio del brote.
Las autoridades, con el apoyo de organismos internacionales de salud, mantienen activos los protocolos de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos, aislamiento de pacientes y campañas de vacunación para frenar la expansión del virus.
El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Entre sus principales síntomas se encuentran fiebre alta, debilidad intensa, dolores musculares, vómito, diarrea y, en algunos casos, hemorragias internas y externas.
Mientras avanzan las acciones para controlar la emergencia sanitaria, las autoridades continúan monitoreando la evolución del brote y reforzando las medidas de prevención en las comunidades con mayor riesgo de transmisión.









