Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, volverán a comparecer este miércoles ante un tribunal federal de Nueva York en una nueva audiencia relacionada con el proceso penal que enfrenta la pareja en Estados Unidos por presuntos delitos de narcotráfico y conspiración. La diligencia se llevará a cabo seis meses después de su captura en Caracas y, aunque representa un nuevo avance en el caso, no se espera que durante la sesión se establezca la fecha del juicio.
Será la tercera audiencia celebrada desde que ambos fueron trasladados a territorio estadounidense tras su detención en enero de 2026. En esa primera comparecencia, Maduro se declaró inocente de los cargos que le atribuye la justicia de ese país y desde entonces permanece recluido en una prisión federal ubicada en Brooklyn.
Durante la audiencia, la Fiscalía y los abogados defensores discutirán aspectos relacionados con la organización del proceso, entre ellos la entrega y clasificación de las pruebas, así como la presentación de diversas mociones previas al eventual juicio.
La diligencia inicialmente estaba programada para el 30 de junio, pero fue aplazada a petición de la Fiscalía estadounidense, que argumentó la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y resolver asuntos logísticos relacionados con el traslado de los acusados. Las autoridades explicaron que, durante ese período, gran parte de los recursos policiales de Nueva York estaban concentrados en el operativo desplegado por la realización del Mundial de Fútbol 2026, cuya final se disputó el pasado fin de semana.
Debido a que Maduro y Flores deben presentarse de manera presencial en la corte federal de Manhattan, el Departamento de Policía de Nueva York implementará un amplio esquema de seguridad para garantizar su movilización desde el centro de reclusión donde permanecen.
El proceso continúa siendo uno de los más complejos y mediáticos de los últimos años. Maduro enfrenta acusaciones por conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Cilia Flores responde por cargos relacionados con tráfico de drogas y posesión de armas.
Otro de los aspectos que genera expectativa es la participación del juez Alvin Hellerstein, de 92 años, quien dirige el caso. En la audiencia anterior, el magistrado evidenció signos de fatiga y algunos lapsos durante la sesión, situación que ha dado lugar a comentarios entre analistas jurídicos sobre los desafíos que implica conducir un proceso de alta complejidad.
La defensa, encabezada por los abogados Barry Pollack y Mark Donnelly, ha sostenido desde el inicio que Maduro gozaba de inmunidad como jefe de Estado al momento de su captura y ha cuestionado la legalidad del procedimiento mediante el cual fue detenido en Caracas. Los representantes legales podrían insistir en solicitar la nulidad del proceso con base en esos argumentos.
En paralelo, uno de los temas que ha marcado el desarrollo del caso ha sido la financiación de la defensa. En abril pasado, el Gobierno de Estados Unidos autorizó una modificación al régimen de sanciones contra Venezuela para permitir que el Ejecutivo venezolano cubra los honorarios de los abogados que representan a Maduro y Flores durante el proceso judicial.









