El senador por el Atlántico, Camilo Torres Villalba, advirtió que el principal desafío que enfrentará el gobierno entrante será garantizar un equilibrio entre la transición hacia energías limpias y la seguridad energética del país. En su columna Equilibrio energético: la primera prueba del nuevo gobierno, sostuvo que Colombia recibe un sistema bajo presión por el fenómeno de El Niño, el rezago de proyectos renovables, el deterioro financiero del sector eléctrico y la disminución de las reservas de gas.
El congresista señaló que el país no puede abandonar la transición energética, pero tampoco desconocer que hoy depende de la generación térmica para respaldar el sistema cuando disminuyen los aportes hídricos. Por ello, planteó que la discusión no debe centrarse en enfrentar las energías fósiles con las renovables, sino en utilizar los hidrocarburos para financiar y respaldar el crecimiento de las fuentes limpias mientras estas alcanzan la capacidad necesaria.
Torres Villalba recordó que las reservas nacionales de gas son cada vez menores y que la producción ha venido cayendo, lo que obliga a aumentar las importaciones para cubrir la demanda. A su juicio, recuperar la exploración de hidrocarburos y evaluar el potencial del fracking bajo criterios técnicos y ambientales hace parte de una estrategia para garantizar la autosuficiencia energética durante la transición.
El senador también destacó el papel estratégico del Caribe, al considerar que la región concentra el mayor potencial eólico y solar del país y cuenta con proyectos costa afuera como Sirius, que podrían fortalecer el abastecimiento de gas durante las próximas décadas. Sin embargo, cuestionó que la región continúe pagando las tarifas de energía más altas pese a su aporte al desarrollo energético nacional.
Finalmente, hizo un llamado para que el nuevo gobierno coordine con las entidades del sector un plan inmediato que permita destrabar cerca de 5.000 megavatios de proyectos renovables, resolver la deuda acumulada en el mercado eléctrico y definir las medidas de respaldo para el sistema ante un posible déficit hídrico. “No son tareas del próximo cuatrienio. Son tareas del próximo semestre. El Caribe ya esperó suficiente”, concluyó.









