La Policía Metropolitana de Cartagena confirmó la captura de Melqui Antonio Ortega Castro, conocido con el alias de “Masacre”, quien figuraba entre los delincuentes más buscados por las autoridades en Barranquilla por su presunta participación en casos de extorsión y homicidio.
El procedimiento se llevó a cabo en la vereda Tierra Baja, del corregimiento de La Boquilla, durante un operativo desarrollado en el marco del Plan Bastión, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación.
Según las autoridades, el capturado, de 22 años, era requerido mediante orden judicial por los delitos de homicidio agravado, en concurso con fabricación, tráfico y porte ilegal de armas de fuego o municiones.
Las investigaciones lo vinculan con la masacre ocurrida el 28 de agosto de 2022 en el barrio Montes, en el suroriente de Barranquilla, donde fueron asesinados Alejandro Mecías, Carlos Suárez y Jorge Aguilar.
Además, la Policía lo señala de integrar una estructura dedicada a las extorsiones en Barranquilla, presuntamente bajo las órdenes de cabecillas que continúan delinquiendo desde centros penitenciarios. También es investigado por su posible participación en los llamados paros extorsivos que afectaron establecimientos comerciales en Barranquilla y Soledad a comienzos de julio.
Alias “Masacre” hacía parte del cartel de los ocho delincuentes más buscados en Barranquilla, divulgado por las autoridades en septiembre de 2025 mediante una valla instalada en la calle Murillo con carrera 35, como parte de la estrategia para facilitar su ubicación y captura.
De acuerdo con el reporte oficial, Ortega Castro registra antecedentes judiciales por tres procesos por homicidio (2022, 2022 y 2024), además de investigaciones por extorsión (2023) y fabricación, tráfico y porte ilegal de armas de fuego (2023).

En el mismo operativo, las autoridades realizaron tres diligencias de allanamiento que permitieron la captura de otros presuntos integrantes de las estructuras criminales Clan del Golfo y Nueva Generación, investigados por delitos como homicidio, hurto y tráfico de estupefacientes.
El balance de la ofensiva dejó ocho capturas por orden judicial y cinco en flagrancia en Cartagena y el municipio de Turbaco, en una operación con la que las autoridades buscan debilitar las organizaciones criminales que operan en la región Caribe.









