El éxito de Abelardo De La Espriella no se entiende sin quienes lo acompañaron. Es un equipo construido entre la confianza personal, el conocimiento técnico y la política, pero lejos de las estructuras tradicionales.
Abelardo De La Espriella, presidente electo de Colombia, irrumpió en la política como outsider y logró ganarle a Iván Cepeda, el candidato respaldado por el petrismo, varios clanes políticos regionales y estructuras ligadas al Gobierno nacional.
Su triunfo se entiende como un golpe a la política tradicional. De La Espriella logró imponerse más allá de las maquinarias, capitalizando el cansancio de un sector del país frente a los escándalos que marcaron los cuatro años del Gobierno de Gustavo Petro.
Proclamado Tigre por sus seguidores, De La Espriella puso en marcha una estrategia feroz de simbología nacionalista, fervor popular y la promesa de convertir a Colombia en una “patria milagro”. Pero detrás de esa narrativa está el trabajo de un engranaje bien aceitado que acompañó al candidato hasta la victoria.

En primer lugar está el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo (1), economista y académico que ha sido rector de varias universidades y ministro de Hacienda y de Comercio, Industria y Turismo. Su rol en la campaña fue orientar la propuesta económica y de relaciones internacionales. Desde el 7 de agosto será quien represente al nuevo presidente en viajes al exterior.
El círculo cercano parte con quien es visto como amigo y mano derecha de De La Espriella: el empresario Joaquín Gutiérrez Caballero (2), que ejerce como jefe de la campaña. Es un administrador de empresas cuyo trabajo con el presidente electo viene desde los inicios profesionales de ambos.

Con Gutiérrez Caballero trabaja desde 2005, cuando se creó la Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz). También colaboró dentro de la firma De La Espriella Lawyers y ha sido socio del abogado en varios proyectos profesionales y empresariales.
Su rol era transversal en la campaña. Se encargó de varios de los eventos y acompañó la operación logística del equipo. También tiene voz y voto dentro de las decisiones de agenda del candidato.

Es el dueño de la firma consultora Estrategia & Poder, que también asesoró la campaña del partido Salvación Nacional al Senado de la República. Se considera el cerebro detrás de las tendencias en redes sociales y varias de las frases utilizadas por De La Espriella.
Jefes de debate
Otra figura siempre presente en aviones y recorridos es la del exsenador Mauricio Gómez Amín (4), quien ejerce como uno de los jefes de debate. El exmilitante del Partido Liberal renunció recientemente a la colectividad por coherencia con el rechazo a las estructuras tradicionales de la campaña de De La Espriella y se le conoce como uno de los primeros en sumarse, renunciando a una precandidatura presidencial en diciembre de 2025.



Enrique Gómez Martínez (5), senador electo de Salvación Nacional, y el exsenador Rodrigo Lara Restrepo (6) también fueron nombrados jefes de debate. Entre los tres manejan las relaciones políticas, gremiales y empresariales del candidato.
El gerente de la campaña es el abogado Carlos Andrés Ríos Puerta (7), quien estuvo mucho tiempo en las filas del Centro Democrático; llegó al Concejo de Medellín por dicho partido en 2023. Trabajó en la Gobernación de Antioquia e incluso fue viceministro de Defensa del exministro Juan Carlos Pinzón.


El jefe jurídico de la campaña es el abogado Germán Calderón España (8). Tiene experiencia en varios cargos públicos y ha asesorado a diversas entidades del Estado. Defendió al candidato en varios pleitos, incluso algunos que buscaban tumbar la candidatura ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Jaime Andrés Beltrán (9), exalcalde de Bucaramanga, ejerció como coordinador de regiones, hablando directamente con voluntarios y colaboradores en cada uno de los departamentos.

María Fernanda Sandoval (10), quien trabaja con De La Espriella desde hace casi seis años, es la directora de Comunicaciones de la campaña; gestiona las solicitudes de prensa y la estrategia de difusión de información externa.

Carlos Alonso Lucio (11), exsenador, coordinó el equipo programático de De la Espriella, desde donde se evaluaron y formularon propuestas.

Por otro lado, Carolina Bazurdo (12), quien lleva 18 años trabajando con el presidente electo, es la encargada de su agenda, coordinando eventos, reuniones y demás compromisos de De La Espriella durante el año de campaña.

El abogado Nicolás Farfán (13), exregistrador delegado para lo electoral, fue el gerente del día de las elecciones, encargado de la vigilancia de las votaciones y, posteriormente, el cuidado del preconteo, así como quien debe gestionar posibles alertas a la hora de realizar el escrutinio.
Por otro lado, la campaña tuvo un grupo de líderes digitales que voluntariamente apoyaron al candidato desde el día uno. Los más destacados en redes sociales, quienes llegaron a ser cercanos a De La Espriella, incluso acompañándolo en su gira regional, son Santiago Giraldo (14), Vincent Ramos (15), Miguel Zárate (16) y Paola Guzmán (17).



De La Espriella ganó de la mano de los influenciadores, quienes consolidaron la estrategia de campaña digital y ayudaron a amplificar el mensaje en redes sociales, en las que el candidato movilizó buena parte de sus electores.
Se trata de un equipo cerrado, con personas de confianza y algunos políticos que le apostaron a un proyecto independiente, que en un año pasó de ser uno más en las encuestas a vencer al petrismo en primera y segunda vuelta.
Luego de la victoria, la manada que acompañó a De La Espriella entra en una nueva etapa. Varias de estas figuras se trasladarán a la Casa de Nariño desde el 7 de agosto con el objetivo de cumplir con sus promesas.
La tarea no será fácil. Con un país dividido, el Pacto Histórico hará una férrea oposición y buscará proteger los cambios que lograron. Pero el presidente electo tiene equipo y ganas de revertir la situación del país desde el momento uno.








