Durante el puente festivo, el exsenador Gustavo Bolívar y el presidente Gustavo Petro se reencontraron en la Casa de Huéspedes de la Presidencia en Cartagena.
Tras esa reunión, Bolívar, quien es una de las caras más visibles del petrismo y el Pacto Histórico a pesar de haber renunciado a su curul, salió en defensa del Gobierno de Gustavo Petro y respondió a varias críticas que le han hecho al presidente Petro.
La primera defensa pública fue en contra de las críticas del expresidente Juan Manuel Santos, que según escribió Bolívar en una columna, habían indignado a Petro.
“Si esto lo hubiera dicho un ignorante no me habría molestado, pero lo está diciendo Santos”, le confesó el mandatario al exsenador, porque el Nobel había dicho que no sabía para dónde va este Gobierno.
“Soy un vocero temporal y ad honorem del presidente. De hecho tomo esta iniciativa porque siento que las comunicaciones, muchos mensajes se diluyen y se tergiversan, pero sí hace falta el vocero oficial que dé claridad sobre diferentes temas”, aseguró el exsenador.
Sobre las dudas que hay en la financiación de la campaña Petro, debido a los audios de Benedetti y las denuncias de Day Vásquez sobre Nicolás Petro, Bolívar defendió al presidente Petro diciendo que él no tenía nada que ocular ni nada que ver con dineros irregulares.
“Una campaña tiene miles de cabezas. Nosotros mismo pedimos que las autoridades investiguen y en el caso de Benedetti, él es el que tiene que ir a la justicia a aclarar lo que dijo en estado de alicoramiento”, dijo Bolívar.
Asimismo, aseguró que “El presidente Petro me dijo mirando a los ojos que él no tenía nada que ocultar en relación con el ingreso de dineros irregulares a la campaña”.
No obstante, no descartó que entraran dineros por parte de otras personas sin que hubiera conocimiento del presidente Petro por quien mete las manos al fuego: “No descarto que sea cierto, pero el presidente no tuvo ningún conocimiento”, y habló que la gerencia de campaña era la que debía canalizar todos los recursos.
El exsenador aseguró que “los golpes no necesariamente son militares, por lo que hemos llamado el golpe blando”, en el que asegura se minimizan logros del presidente.









