A través de una carta, las tres EPS más grandes del país (Compensar, Sura y Sanitas) han advertido que vendrá una crisis financiera que pondrá en riesgo a 13 millones de afiliados.
El documento, dirigido al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, está firmado por Pablo Otero, presidente de la EPS Sura; Juan Pablo Rueda, presidente de la EPS Sanitas y Andrés Barragán, presidente de la EPS Compensar.
“Es nuestra intención y responsabilidad presentarle a usted, de primera mano, la difícil y angustiosa situación financiera que atraviesa nuestro sistema de salud y así mismo, manifestarle la gran preocupación de viabilidad que hoy enfrentamos como EPS serias, responsables y comprometidas con el cuidado y el bienestar de la población”, advierte la misiva.
Según los firmantes, después del 30 de septiembre “las cosas van a estar muy difíciles” para el sistema de salud colombiano y explican tres argumentos que lo sustentan. Estos, dice la carta, “deben ser tratados a la mayor brevedad para poder continuar garantizando la calidad y el acceso oportuno a los servicios de Salud, asegurando la sostenibilidad del sistema y no afectando la atención a los usuarios”.
En primer lugar, las EPS advierten que los recursos obtenidos por el pago de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), que es el pago que hace el Estado por cada paciente afiliado, son insuficientes.
En segundo lugar, las EPS advierten que existe una concentración desequilibrada de las cargas de enfermedad, ya que las que gozan de mejor reputación son las que reciben a los enfermos más graves. Sin embargo, el pago que reciben por estos pacientes es el mismo que por un paciente sano:
Las EPS advirtieron que en caso de que no se tomen las medidas pertinentes, “se hará cada vez más difícil continuar con la prestación de los servicios y vemos con seria dificultad avanzar con la operación después del mes de septiembre del presente año”.









