Sostiene el director que la niña abusada fue gestante y el mismo instituto se hizo cargo de ella y su bebé.
En la denuncia de esta situación hecha por Univisión se mencionó que un militar de Estados Unidos habría abusado sexualmente de una niña.
A propósito, John Rhatigan, agregado de prensa y portavoz de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, dijo que no tienen conocimiento de alguna investigación por parte de las autoridades de Colombia.
“Las Fuerzas Militares de los Estados Unidos se toman en serio cualquier acusación de abuso sexual y están comprometidas con la investigación de cualquier acusación de delitos sexuales o de mala conducta. En este momento, no tenemos conocimiento de ninguna investigación por parte de las autoridades colombianas sobre ninguna denuncia en el Guaviare”, señaló.
En grabación completa de Gerardo Reyes, periodista de Univisión, reveló el escándalo del momento en el que le preguntó al director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en el Guaviare sobre el caso.
“Yo sé que no pueden dar nombres ni identidades, pero hemos hecho seguimiento al caso de una niña indígena que hace cinco años fuer violada por un soldado norteamericano en inmediaciones de San José del Guaviare”, dijo Reyes.
“Dicen que el ICBF se hizo cargo de la niña gestante y del bebé que nació”, agregó.
ICBF envió comisión especial para investigar abuso de menores en Guaviare
Esta decisión se suma a la tomada por la Fiscalía hace algunos días, quien también envió una comisión especial con este fin, y la tomada por la Procuraduría, quien abrió investigación contra seis militares por estar involucrados en el abuso de una menor de 15 años en esa región del país en 2019.
La personera municipal, Carolina Galeano Sarmiento, contó que, aunque lo que está pasando en el departamento tomó relevancia debido a varios informes de prensa, estos casos llevan varios años.
“Es una situación muy compleja que escapa de las entidades locales. Esta situación se ha presentado hace muchos años, simplemente que hasta ahora está escalando a nivel nacional gracias a los medios, pero esta problemática sí lleva bastantes años en el departamento”, expresó la funcionaria.
En este sentido la personera dijo que niños, principalmente de las comunidades indígenas Jiw y Nukak, “se ven por la zona céntrica del puerto y el malecón. Allí sufren de abusos sexuales, de condición de calle, de explotación sexual, de mendicidad y de consumo de sustancias psicoactivas, especialmente en la inhalación de pegante o bóxer, que les quita el hambre y los desinhibe”.
En lo que respecta al abuso sexual, la personera asegura que cerca al resguardo indígena de los Jiw está la base militar el Barrancón, “siempre hay presencia de militares cerca al resguardo y es normal ver indígenas, niños y adultos en la calle, de alguna manera esto se puede presentar tanto en la zona rural y urbana porque siempre va a haber presencia”.








