Sigue la controversia por los bonos de gasolina para congresistas en Colombia, la cual ahora se extenende a la Asamblea de Cundinamarca, según informó W Radio.
Fuentes internas de la Asamblea han revelado que cada diputado del departamento recibe un ingreso mensual de aproximadamente 34 millones de pesos, equivalente a 30 Salarios Mínimos Legales Vigentes (SMLV). Además, se les asignan camionetas oficiales y se cubren sus gastos de combustible.
Esta asignación de recursos no es exclusiva para un grupo de diputados, sino que se extiende a todos los miembros de la Asamblea de Cundinamarca. El financiamiento de estas bonificaciones proviene directamente de la Gobernación de Cundinamarca y se administra a través de un comodato, un tipo de préstamo en el que el ente gubernamental asume todos los costos.
Esta información sale a la luz en un contexto de debate sobre el financiamiento público de los gastos de gasolina de los congresistas a nivel nacional.
Augusto Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Protección, desmintió la lista presentada por Uribe, señalando que la cifra actual de beneficiarios es de 18 personas y que estos pagos fueron autorizados por la administración anterior.
Rodríguez también proporcionó justificaciones para estos pagos, alegando distintas razones que evitarían que los gastos fueran asumidos por los congresistas beneficiarios.









