La Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia condenó al exsenador Germán Alonso Olano Becerra a 3 años y 4 meses de prisión tras hallarlo responsable del delito de interés indebido en la celebración de contratos, en el marco del denominado carrusel de la contratación en Bogotá.
Además de la pena privativa de la libertad, la Corte le impuso una inhabilidad para ejercer cargos públicos por 48 meses y 28 días, una multa equivalente a 44,53 salarios mínimos legales mensuales vigentes y el pago de $3.436 millones por concepto de daños materiales al Instituto de Desarrollo Urbano (IDU).
El alto tribunal también le negó la suspensión condicional de la pena y el beneficio de prisión domiciliaria.
Según la investigación, Olano participó en reuniones en las que se acordó el pago de un soborno de $1.750 millones para influir en la adjudicación de la Fase III de TransMilenio por la calle 26, recursos que habrían sido canalizados mediante contratos de obra simulados.
Aunque el excongresista aceptó previamente su responsabilidad por los delitos de tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito, se declaró inocente del cargo de interés indebido en la celebración de contratos, conducta por la que finalmente fue condenado.
En la sentencia, la Corte señaló que, si bien Olano no tenía funciones contractuales directas, actuó junto a servidores públicos con competencias en la contratación para favorecer el esquema de corrupción, vulnerando principios como la transparencia, la moralidad y la imparcialidad en la administración pública.
Finalmente, la Corte compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación para que investigue al empresario Miguel Eduardo Nule Velilla por el presunto delito de falso testimonio.









