La Contraloría General de la República estableció un hallazgo con presunta incidencia fiscal por 824.960 millones de pesos contra la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), debido a que el Viaducto Chirajara, pese a estar terminado desde hace cerca de dos años y medio, continúa sin entrar en operación.

Según el organismo de control, la falta de puesta en funcionamiento de esta importante infraestructura vial habría generado un presunto detrimento patrimonial, al mantenerse una obra finalizada sin prestar el servicio para el cual fue construida.
La Contraloría señaló que el hallazgo hace parte de las actuaciones de control fiscal encaminadas a verificar el uso eficiente de los recursos públicos y establecer las posibles responsabilidades derivadas del retraso en la entrada en operación del viaducto.
El proceso continuará con las actuaciones correspondientes para determinar si existen responsabilidades fiscales por parte de los funcionarios o entidades involucradas en la ejecución y puesta en servicio de la obra.
El Viaducto Chirajara es una infraestructura estratégica para la conexión entre Bogotá y los Llanos Orientales, por lo que su prolongada inactividad ha sido objeto de seguimiento por parte de los organismos de control y de cuestionamientos debido al impacto que genera sobre la movilidad y el aprovechamiento de la inversión pública.










