A pocos días de finalizar el mandato del presidente Gustavo Petro, fue reactivado un contrato por 5.500 millones de pesos destinado a la adquisición de 11 ambulancias, una decisión que vuelve a poner bajo la lupa los procesos de contratación adelantados en la recta final de la actual administración.
El contrato, que había permanecido suspendido, retomó su ejecución con el objetivo de fortalecer la capacidad de atención en salud mediante la incorporación de nuevos vehículos de emergencia para la red asistencial.
La reactivación se produce en medio del proceso de empalme con el gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella, y se suma a otras contrataciones e inversiones autorizadas por la administración saliente antes del cambio de mando.
Aunque desde el Gobierno se ha defendido que estos procesos responden a necesidades del sector salud y hacen parte de la continuidad administrativa del Estado, algunos sectores han cuestionado la oportunidad de estas decisiones por comprometer recursos públicos en la fase final del mandato.
Por ahora, las autoridades responsables sostienen que la compra de las 11 ambulancias permitirá mejorar la capacidad de respuesta de los servicios de urgencias y garantizar una mayor cobertura en la atención de pacientes, mientras continúan los trámites para la ejecución del contrato.










