El megaproyecto vial que conecta a Ciénaga con Barranquilla dará un giro estratégico en la próxima administración gubernamental.
El presidente electo, Abelardo De La Espriella, confirmó que la iniciativa será reestructurada bajo el nombre de la ‘Vía Milagro’, un concepto que integra la ampliación de la infraestructura física con la restauración ambiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta.
El nuevo planteamiento busca ajustar los diseños para restablecer el flujo hídrico natural entre la Ciénaga Grande, la cuenca del río Magdalena y el mar Caribe, mitigando los impactos históricos sobre el ecosistema. La ejecución de este enfoque estará en manos de los ministros designados de Ambiente, Fabio Arjona, y de Transporte, Elsa Noguera, guiados por el modelo institucional ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades).
Estado actual de las obras e inversión
El megaproyecto mantiene sus cimientos técnicos y de viabilidad legal gracias a las licencias vigentes emitidas por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla). Actualmente, los trabajos a cargo del Invías registran los siguientes avances dentro del presupuesto global estimado en $2,7 billones:
Tramo en ejecución: Avance en la construcción de 3,2 kilómetros de vía entre la variante de Ciénaga y el corregimiento de Tasajera.
Infraestructura mayor: Tramitación y concesión de licencias ambientales para la edificación de dos viaductos ubicados entre los kilómetros 19 y 28.
Un modelo de ingeniería con enfoque ambiental
De acuerdo con lo informado por el equipo de empalme, la Vía Milagro mantendrá el propósito de fortalecer la conectividad y la competitividad logística del Caribe colombiano, pero incorporará criterios científicos para convertir la obra de transporte en un referente de infraestructura sostenible y restauración ecológica.










