El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que una de las primeras medidas que adoptará al asumir el Gobierno será la reapertura de la Embajada de Colombia en Jerusalén, decisión que, según explicó, hará parte de una estrategia orientada a fortalecer la política exterior del país y consolidar relaciones bilaterales con naciones consideradas estratégicas para los intereses nacionales.
El anuncio se produce en medio de la presentación de los lineamientos que marcarán su agenda internacional, en la que el mandatario electo ha planteado una reorganización del servicio diplomático colombiano, con el objetivo de reducir costos y redefinir las prioridades de la representación del país en el exterior.
La reapertura de la sede diplomática en Jerusalén se suma a otras decisiones ya anunciadas por De La Espriella, entre ellas el cierre de varias embajadas y consulados, así como la apertura de nuevas representaciones diplomáticas que, a su juicio, respondan a criterios de eficiencia, cooperación y fortalecimiento de las relaciones internacionales.
El presidente electo ha sostenido que su política exterior estará enfocada en defender los intereses estratégicos de Colombia, promover las relaciones comerciales, atraer inversión y consolidar alianzas con países que considere clave para el desarrollo económico y la seguridad nacional.
La decisión de reabrir la Embajada en Jerusalén representa un giro frente a la política diplomática de los últimos años y se perfila como uno de los primeros cambios que implementará el nuevo Gobierno una vez asuma oficialmente la Presidencia de la República.










