Barranquilla vivió una noche de fiesta rojiblanca. Junior dio un paso gigante hacia el título de la Liga colombiana tras imponerse con autoridad 3-0 sobre Atlético Nacional en el estadio Romelio Martínez, resultado que lo deja con una cómoda ventaja para el partido de vuelta en Medellín.
Ante un escenario completamente teñido de rojo y blanco, el equipo dirigido por Alfredo Arias mostró su mejor versión futbolística y superó ampliamente a un rival que nunca encontró respuestas para contrarrestar el juego intenso y efectivo de los barranquilleros.
La superioridad juniorista quedó reflejada desde los primeros minutos. Apenas transcurrían siete minutos cuando Bryan Castrillón aprovechó un rebote dejado por el arquero visitante tras un remate de Cristian Barrios y envió el balón al fondo de la red para desatar la euforia en las tribunas.
El gol tempranero fortaleció al conjunto tiburón, que mantuvo el control del compromiso y siguió generando peligro sobre el arco defendido por Castillo. Nacional lucía incómodo, errático y sin capacidad para contener las rápidas transiciones ofensivas del equipo local.
La recompensa llegó nuevamente al minuto 35. Jhomier Guerrero protagonizó una gran jugada individual y asistió a Luis Fernando Muriel, quien definió con potencia para ampliar la ventaja y poner el 2-0 antes del descanso.
Para la segunda mitad, Junior no bajó la intensidad. Al contrario, salió decidido a liquidar la serie y encontró el tercer tanto al minuto 52. Una infracción dentro del área sobre un jugador rojiblanco fue sancionada como penal y Muriel asumió la responsabilidad. Con categoría, el delantero atlanticense venció al guardameta visitante y firmó el 3-0 definitivo.
La actuación de Muriel lo convirtió en la gran figura de la noche. Además de marcar un doblete, estuvo cerca de completar el triplete con un potente tiro libre que exigió una destacada intervención del arquero de Nacional.
Mientras Junior exhibía orden, velocidad y contundencia, el cuadro antioqueño se fue diluyendo con el paso de los minutos. Figuras como Alfredo Morelos estuvieron completamente neutralizadas y el desespero comenzó a reflejarse en varias discusiones dentro del terreno de juego.
Con el pitazo final, la afición barranquillera celebró una victoria que ilusiona con una nueva consagración. Sin embargo, el trabajo aún no está terminado.
La serie se definirá el próximo 8 de junio en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, donde Nacional intentará una remontada histórica y Junior buscará administrar la ventaja para conquistar la anhelada estrella número 12 de su historia.









