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Diego Camargo lo intento en el Giro, pero fue un día para los neerlandeses

La última vez que el Giro arribó a Potenza, en los Apeninos Lucanos, ganó un alemán, Danilo Hondo. Antes de eso se habían registrado 12 llegadas en esa ciudad patrimonial, donde se venden vinos que han refrescado los gaznates de papas y reyes desde hace 400 años. Diez veces habían ganado los italianos y 2 veces los belgas.

Hoy ganó un holandés, Koen Bowman, quien le entregó la victoria 85 al Jumbo Visma en la historia de las Tres Grandes y la número 18 para los Países Bajos en el Giro de Italia, que hasta ahora sólo ostenta un título general, con Tom Dumoulin en 2017, y un subtítulo, con Erik Breukink en 1988.

Bowman, de 28 años de edad, tenía como mayor logro en su palmarés un triunfo de etapa en el Dauphiné Liberé, en 2017, y por eso, tras su triunfo en Potenza, corrió a abrazarse con sus compañeros, con las lágrimas corriendo por sus mejillas.

La bandera tricolor no se ondeó

Parecía que el día iba ser bueno para los colombianos, gracias a los buenos recuerdos de Monte Sirino, un “fuera de categoría” al que no se ascendía desde 1998. A Potenza, capital de la región de Basilicata, tampoco se llegaba desde 2001.

El Monte Sirino es una montaña domada por José Jaime ‘Chepe’ González en 1999, cuando ganó la quinta etapa de esa edición de la Corsa Rosa, y también guardaba buenos recuerdos de cuando Hernán Buenahora y Oliverio Rincón, cuando en 1995, en la etapa 8, se metieron al top 10 de esa fracción, lidiando codo a codo con estrellas como Laudelino Cubino, Piort Ugrumov y Tony Rominger.

Por esos motivos, cuando el joven boyacense, de 24 años de edad, Diego Camargo, ex campeón de la Vuelta de la Juventud y la Vuelta a Colombia hace 2 años, saltó en la fuga con los holandeses, las esperanzas tricolores florecieron, y más cuando, transcurridos más de 100 kilómetros, el joven del Education First seguía a rueda del vagón tulipán, junto a Bauke Mollema, Koen Bowman y Tom Dumoulin.

Mucho antes, incluso, también se había anotado a la aventura otro neerlandés, Wout Poels, pero fue rápidamente neutralizado.

Así las cosas, el colombiano resistió, hasta donde pudo, el tren de los europeos, en el que también iba Davide Formolo, del UAE, y finalmente fue capturado por el pelotón de los favoritos a 30 kilómetros de la meta.

Al final, la etapa de 196 kilómetros, que había partido del Alto Tirreno para empezar a buscar los Apeninos, fue ganada por Bowman, un soldado fiel de Dumoulin en el Jumbo Visma, equipo que este año acumula 14 victorias.

Mollema fue segundo y Formolo, tercero, dañando el tridente que los de Países Bajos añoraban formar con el grandioso Dumoulin.

Camargo, absorbido por el lote, terminó en la casilla 56, a más de 6 minutos de los mejores. Al excorredor de Colombia Tierra de Atletas al menos le quedó la satisfacción de su segunda fuga, pues ya se había escapado en el Etna, donde tampoco pudo seguirles la rueda a los punteros.

En la general, Camargo marcha en la casilla 49, a 16 minutos de Juan Pedro López, quien retuvo la maglia rosa.

Mañana, el Giro visitará Napoles, la tierra consagrada a Maradona. La Capital del Sur será escenario de un circuito de 149 kilómetros, que atravesará los Campos Flégreos. En Bacoli, en cambio, el pelotón abordará cuatro vueltas al circuito del Monte di Procida, de 19 km.

El circuito será bastante duro y quizás tenga incidencia en la general individual.

La semana se cerrará este domingo, con la mítica subida al Blockhaus, pico sobresaliente de los Apeninos, es la primera cita con la alta montaña y Colombia ya plantó bandera en esa montaña, con Nairo Quintana en 2017.

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