El Gobierno electo del presidente Abelardo De La Espriella rechazó la intención de la administración saliente de impulsar una nueva reforma tributaria y aseguró que los colombianos no deben asumir las consecuencias del deterioro de las finanzas públicas.
A través de un pronunciamiento, el equipo del mandatario electo sostuvo que la solución a los desafíos fiscales del país no pasa por aumentar la carga tributaria sobre ciudadanos y empresas, sino por una administración más eficiente de los recursos públicos.
En ese sentido, reiteró que a partir del próximo 7 de agosto pondrá en marcha una política económica enfocada en la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto público y el impulso al crecimiento económico.
Según el Gobierno electo, el objetivo será recuperar la confianza de inversionistas y ciudadanos, fortalecer la producción nacional, generar condiciones para la creación de empleo y administrar con responsabilidad los recursos del Estado, sin recurrir a nuevos impuestos que afecten a los contribuyentes.
El pronunciamiento se conoce en medio del debate generado por la propuesta de una nueva reforma tributaria planteada por el Gobierno saliente para enfrentar las presiones sobre las finanzas públicas.










