La familia de Jaime Saade Cormane aseguró que las actuaciones de su defensa no buscaban evadir la justicia, luego de que se confirmara una condena de 16 años de prisión por el feminicidio de Nancy Mestre.
Según el pronunciamiento, la solicitud presentada ante las autoridades judiciales tenía como objetivo que se computara el tiempo que el condenado permaneció privado de la libertad en Brasil como parte de la pena a cumplir en Colombia, en el marco del tratado de extradición entre ambos países.
De acuerdo con la familia, dicho acuerdo internacional establecía limitaciones frente a la ejecución de algunas penas, particularmente en relación con el delito de acceso carnal violento, lo que —aseguran— llevó a que la condena efectiva se centrara en el delito de homicidio agravado.
En ese sentido, recordaron que el Juzgado Primero de Ejecución de Penas de Barranquilla determinó que la pena a cumplir sería de 16 años, decisión que posteriormente fue analizada por el Tribunal Superior de Valledupar.
Comunicado Familia Saade v2(2) by NOTICIASBQ
El debate jurídico, según la familia, giraba en torno a si el cómputo debía realizarse sobre la pena original impuesta —que alcanzó los 24 años tras reducciones— o sobre la condena finalmente ejecutable en Colombia. El Tribunal resolvió que el cálculo debía hacerse sobre la pena total impuesta.
“La decisión es respetable, pero el debate era serio y jurídicamente válido”, indicaron, al tiempo que rechazaron lo que califican como una “campaña mediática” en su contra.
El caso de Nancy Mestre es uno de los más recordados en la historia judicial de la ciudad, no solo por la gravedad de los hechos sino por el tiempo que el condenado permaneció prófugo antes de ser capturado en 2020. Tras su extradición, Saade fue recluido inicialmente en Barranquilla y posteriormente trasladado a un centro penitenciario de máxima seguridad en Valledupar.
Con la reciente decisión judicial, se mantiene en firme la obligación de cumplir la condena establecida por las autoridades colombianas.








