Durante el segundo día de audiencia, la Fiscal Tercera contra el Lavado de Activos, Lucy Marcela Laborde, reveló detalles sobre el manejo financiero de Nicolás Petro, exdiputado del Atlántico, y su entonces pareja, Daysuris Vásquez, entre 2019 y 2022.
Según la fiscal, los movimientos financieros de Petro y Vásquez no se corresponden con sus ingresos, señalando que incurrían en “gastos suntuosos”, incluidos la compra de bienes como muebles e inmuebles, a nombre de terceros.
La fiscal explicó que ambos involucrados realizaban estos gastos de forma conjunta, lo que habría llevado a la comisión de delitos de lavado de activos. Laborde indicó que Nicolás Petro, en su calidad de servidor público, adquirió bienes de alto valor, superando su salario como diputado, lo que sugiere el posible uso de dinero obtenido de forma ilícita.
Un aspecto clave en la investigación es la compra de vehículos, entre ellos un Mazda y una camioneta, mediante pagos en efectivo. Según la fiscal, estas adquisiciones fueron realizadas a través de Antonio Luis Vásquez Buendía, padre de Daysuris Vásquez. Laborde mencionó que las pruebas contables y las declaraciones de renta de Petro muestran que su único ingreso lícito provenía de su salario como diputado, lo que no justifica los altos gastos.
La fiscal también indicó que Nicolás Petro habría intentado dar una apariencia de legalidad a estos ingresos, lo que podría implicar los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.

En la audiencia, el abogado defensor de Nicolás Petro, Alejandro Carranza, solicitó a la fiscal que no omitiera la presunción de inocencia de su cliente en su exposición. El juez Hugo Carbonó, quien preside la diligencia, hizo un requerimiento formal a la fiscal, quien acató la solicitud inmediatamente.
La investigación continúa para determinar el origen de los fondos utilizados en estas compras y otros posibles delitos vinculados al caso.








