La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, protagonizó este viernes un acto de rechazo durante la Asamblea General de las Naciones Unidas al retirarse del recinto mientras hablaba el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
En medio de la intervención del líder israelí, Márquez se levantó de su asiento y, antes de salir, alzó el puño como señal de protesta frente a las declaraciones de Netanyahu sobre el conflicto en Gaza.
“Como madre me duele el genocidio de los niños y el pueblo palestino y levanto mi voz en señal de protesta. La violencia debe cesar”, escribió la vicepresidenta en su cuenta de X.
La Cancillería de Colombia, encabezada por Yolanda Villavicencio, respaldó la acción y explicó que la delegación decidió retirarse para no legitimar “un discurso que justifica la guerra y la ocupación”, calificando el gesto como “un acto de dignidad frente a las violaciones sistemáticas del derecho internacional”.
El hecho ocurre días después de que la delegación de Estados Unidos abandonara el salón durante el discurso del presidente Gustavo Petro, en el que criticó la política exterior de ese país y pidió el cese de los bombardeos en Gaza.









