El designado ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, marcó distancia de la política de paz total del gobierno saliente y aseguró que la administración del presidente electo Abelardo De La Espriella no negociará con organizaciones narcotraficantes ni terroristas. Sus declaraciones llegan luego del comunicado del Clan del Golfo en el que esa estructura manifestó su interés en un diálogo político con el nuevo Gobierno.
Lara sostuvo que los procesos de “paz total” permitieron “la penetración del crimen en las instancias de decisión más importantes del Estado colombiano” y cuestionó la decisión del gobierno saliente de otorgar a esas estructuras un estatus de organización armada. También calificó como inaceptables las revelaciones sobre el presunto freno a operaciones de la Fuerza Pública.
El designado ministro fue enfático al señalar que “con estas estructuras criminales no habrá diálogo político” y reiteró que el próximo Gobierno ejercerá plenamente su autoridad. “No vamos a tener un gobierno sin capacidad de actuar. En una democracia se gobierna en armonía entre las ramas del poder y vamos a construir mayorías para hacer”, expresó.
En materia legislativa, Lara indicó que la legitimidad de un gobierno también depende de su capacidad para ejecutar y ofrecer resultados. Por ello anunció que buscará acuerdos con las distintas fuerzas políticas del Congreso, sobre la base de reglas claras y entendiendo la realidad parlamentaria.
Añadió que el Gobierno entrante mantendrá un contacto permanente con la ciudadanía, al afirmar que lidera “un gran movimiento popular, fruto de un pacto entre el presidente y el pueblo colombiano”, con el propósito de impulsar una agenda enfocada en resolver los principales problemas del país.




