Preocupados por los crecientes índices de robo de ganado en zonas rurales de los municipios del sur del Atlántico, se encuentran los ganaderos, debido a la reactivación de este imbatible fenómeno que ocasiona millonarias pérdidas económicas.
En general, el sistema ganadero es víctima de una problemática que empeora con el paso del tiempo y sobre la cual no ofrecen soluciones a la vista.
De acuerdo con Asoganorte, el abigeato en el departamento se ha incrementado en un 35%, en relación con los registros del mismo periodo del 2022. Solo Sabanalarga, el municipio más afectado por el robo de ganado durante el año pasado, registra a la fecha el 46% de los casos. Situación que merece especial atención y mayores esfuerzos por parte de las autoridades.
Pero lo que más alarma a los campesinos son las habilidades delictivas que se estarían llevando a cabo de manera organizada y sectorizada, afectando a aquellos empresarios de animales que carecen de vivienda y cuyas reses descansan en áreas cercanas a las principales vías del Atlántico.
De esta manera, los delincuentes preparan establos y embarcaderos provisionales para subir los ganados a los camiones y luego sacrificar los semovientes.
A respecto, la gobernación a través de la secretaría del Interior lidera estrategias en conjunto con la Policía para combatir este delito, que vienen afectando a nuestros pequeños, medianos y grandes ganaderos. La problemática ha llevado a aumentar constantes patrullajes aéreos a las fincas, trochas y veredas, para abordar este flagelo que no ha sido frenado.
En las últimas horas, miembros de la Sijín y Carabineros de la institución armada, lograron la recuperación de ocho reses que habían sido hurtadas el pasado 16 de julio en vía pública del barrio La Aurora, zona urbana del municipio de Palmar de Varela – Atlántico.









