A medida que se acerca el inicio del calendario escolar 2024, el presidente de la Asociación de Educadores de Barranquilla (Adeba), José Ignacio Jiménez, hace un llamado urgente al alcalde Alejandro Char para abordar la situación crítica de las instituciones educativas que carecen de sedes propias en la ciudad.
Jiménez advierte que varias escuelas actualmente operan en edificaciones alquiladas, y otras instituciones no han recibido intervenciones en sus infraestructuras locativas. Esta situación obliga a los estudiantes a depender del transporte escolar para ser trasladados a diferentes ubicaciones, generando preocupaciones logísticas y afectando la calidad del proceso educativo.
A pesar de las notables inversiones realizadas en la recuperación de las plantas físicas de colegios públicos en Barranquilla, el presidente de Adeba destaca que aún existen planteles educativos sin sedes propias. Un ejemplo de ello es la Institución Madre Marcelina, que, aunque es operada por el Distrito, no cuenta con una planta física de su propiedad, perteneciendo a una comunidad religiosa.
La falta de ampliación en la infraestructura también afecta a otras escuelas, como La Libertad, cuyos estudiantes deben ser trasladados a una institución privada en el sector del Golfo. Lo mismo ocurre con la escuela La Esmeralda, donde los estudiantes son ubicados en una locación del barrio Montes, así como la situación de la IED del Desarrollo Humano y Cultural del Caribe, lo cual obliga a sus estudiantes a realizar sus clases en una sede temporal ubicada en el centro.
El Colegio Mayor de Barranquilla también enfrenta la misma problemática, ya que los estudiantes reciben sus clases en una entidad privada. Jiménez enfatiza que la administración distrital es plenamente consciente de estas situaciones, subrayando la necesidad de una pronta intervención para garantizar condiciones educativas adecuadas.







