Por: Yasher Bolívar Pérez
La temporada 2026 de la Fórmula Uno arranca en Melbourne con un calendario histórico de 24 grandes premios y una novedad de alto perfil: Madrid se incorpora como sede del Gran Premio de España. El campeonato, que concluirá en Abu Dabi el primer fin de semana de diciembre, refuerza su vocación global con escalas en circuitos tradicionales como Shanghái, Suzuka, Baréin, Miami, Montreal, Mónaco, Spa-Francorchamps y Silverstone, en una primera mitad del año marcada por su desarrollo mayoritario fuera de Europa.
El ingreso de la capital española redefine el mapa ibérico del automovilismo. El nuevo MadRing, un trazado semiurbano de 5,4 kilómetros y 22 curvas diseñado en torno a IFEMA y Valdebebas, acogerá la carrera del 11 al 13 de septiembre. Barcelona, lejos de desaparecer, conservará una cita bajo su propio nombre. Madrid reemplaza así a Imola, cuyo contrato no fue renovado, en una decisión que refleja la dinámica comercial y política que hoy acompaña a la máxima categoría: la Fórmula Uno no solo compite en pista, también compite por sedes.
El calendario posterior a la cita madrileña llevará el campeonato nuevamente hacia Asia y América, con paradas en Azerbaiyán —que excepcionalmente se disputará un sábado—, Singapur, Austin, Ciudad de México, São Paulo, Las Vegas, Qatar y Abu Dabi. Más que una temporada extensa, 2026 se perfila como una temporada estratégica: expansión geográfica, ajustes contractuales y nuevas plazas urbanas en un campeonato que acelera tanto en las rectas como en los despachos.










