Por: Yasher Bolívar Pérez
El fútbol colombiano atraviesa un momento de luto tras la muerte de Santiago Castrillón, jugador de 18 años de las divisiones menores de Millonarios, quien se desvaneció durante un clásico Sub-20 frente a Santa Fe. El hecho ocurrió en pleno desarrollo del compromiso y, aunque el joven recibió atención médica inmediata en el lugar y fue trasladado posteriormente a centros asistenciales en Bogotá, no logró recuperarse. La confirmación de su fallecimiento, realizada por el club este domingo, generó una profunda conmoción en el entorno deportivo.
Millonarios, a través de un mensaje cargado de sentido humano, reconoció no solo al futbolista, sino al joven que construía su camino en la institución. En su pronunciamiento, el club destacó el impacto personal de Castrillón en sus compañeros y entorno cercano, subrayando que su presencia trascendía lo deportivo. La noticia provocó múltiples expresiones de solidaridad, tanto desde el plantel profesional como desde el equipo femenino, que ya había manifestado su apoyo en medio de la incertidumbre sobre su estado de salud.
Nacido en Bucaramanga en 2007, Castrillón se desempeñaba como volante creativo y hacía parte del proceso formativo del club tras su paso por Águilas Doradas. Aunque no alcanzó a debutar oficialmente en primera división, ya había sido considerado en convocatorias recientes y figuraba en la proyección institucional. Su muerte reabre interrogantes sobre las condiciones médicas en competencias juveniles y deja una ausencia que, más allá de las estadísticas, golpea el tejido humano del deporte.









