El continente americano experimentó un incremento del 17% en la cifra de refugiados y personas en necesidad de protección internacional durante el año 2022, alcanzando un total de seis millones de individuos, informó la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Sin embargo, este aumento significativo no se atribuye principalmente a una mayor migración de venezolanos, sino a una actualización de las estimaciones de desplazados internos en Colombia y Perú.
Colombia se destaca como el país del continente que alberga el mayor número de refugiados o personas que requieren protección, sumando 2,5 millones de individuos en estas condiciones. Le siguen Perú con 976.400 y Ecuador con 555.400, de acuerdo a los datos de la agencia.
El contexto global de estos números muestra que las personas forzadas a desplazarse, ya sea dentro o fuera de su país debido a violencia, conflictos armados, persecución, discriminación o desastres, llegaron a los 108,4 millones en 2022.
Filippo Grandi, alto comisionado de la ONU para los refugiados, indicó que este fenómeno ha continuado en ascenso durante los primeros seis meses de 2023, con más de 110 millones de desplazados internos, solicitantes de asilo, refugiados y otras personas que requieren protección similar.
En América, los grupos nacionales con mayor número de refugiados o personas a proteger son los venezolanos, quienes ocupan el cuarto lugar a nivel global con un total de 5,45 millones de personas. Solo son superados por los sirios (6,54 millones), ucranianos (5,67 millones) y afganos (5,66 millones).
En la categoría de desplazados internos, Colombia fue el único país de América donde se registró un incremento significativo de nuevos desplazamientos en 2022. Durante este año, 214.000 personas se vieron forzadas a abandonar sus hogares en Colombia, ya fuera por violencia o por catástrofes.
Las solicitudes de asilo de colombianos aumentaron en un 184% en este periodo, sumando 90.500. Es una cifra que, junto con el notable incremento de desplazados internos, pone a Colombia en el foco de atención de los estudios de ACNUR y sus esfuerzos por proteger y ayudar a los más vulnerables en esta crisis humanitaria.









