El proceso de transición en la Unidad Nacional de Protección (UNP) ha desatado una tormenta interna de proporciones mayores. Luego de que el vicepresidente electo y jefe de empalme del nuevo gobierno, José Manuel Restrepo, exigiera congelar de inmediato los nombramientos de la administración saliente, la Asociación Sindical de Empleados de la Protección (ASEP) rompió el silencio a través de un duro comunicado a la opinión pública.
El sindicato no solo respaldó el freno a la vinculación masiva de 6.870 nuevos cargos, sino que denunció una “profunda crisis institucional” en la entidad y alertó sobre un presunto plan para favorecer intereses particulares mediante títulos universitarios ‘exprés’.
Las graves denuncias de ASEP: Títulos ‘exprés’ bajo la lupa
El sindicato, afiliado a la CUT, lanzó un fuerte cuestionamiento sobre los requisitos académicos que la administración saliente del presidente Gustavo Petro pretendía exigir para proveer las nuevas vacantes de Oficial de Protección:
Exclusión de la experiencia: ASEP denuncia que se pretendió privilegiar de manera irregular la educación formal por encima de la experiencia técnica de los escoltas que llevan años arriesgando su vida en el terreno. “En Colombia ninguna universidad expide títulos profesionales en protección de personas, formar escoltas o evaluar riesgos”, enfatizó el gremio.
El negocio de la Universidad San José: El sindicato pidió investigar con lupa penal y disciplinaria un presunto favorecimiento. Aseguran que otra organización sindical suscribió convenios con la cuestionada Universidad San José para otorgar “títulos académicos exprés”, buscando presuntamente beneficiar y direccionar los nombramientos de personas específicas antes del cambio de gobierno del 7 de agosto.
“Crisis profunda” y fallas que costaron vidas
Para ASEP, la implementación de la nueva planta de personal debe quedar exclusivamente en manos del gobierno entrante de Abelardo De La Espriella, pues la gestión que se retira deja un panorama desolador en materia de seguridad:
“La administración saliente deja una profunda crisis institucional, reflejada en reiteradas denuncias sobre fallas en el servicio de protección que, según se ha denunciado públicamente, costaron la vida de varios protegidos”.
El sindicato citó como el punto más crítico de esta debacle el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay, un hecho que ha puesto bajo máximo escrutinio la efectividad y los presuntos fallos en los esquemas de protección asignados por la dirección saliente.
Las peticiones urgentes al gobierno entrante
Con miras a recuperar la estabilidad de la UNP, el sindicato elevó tres solicitudes formales al equipo de empalme de De La Espriella y Restrepo:
Mesa Nacional de Trabajo: Instalar de manera inmediata un espacio de concertación para revisar los verdaderos alcances de la reestructuración de la planta.
Nuevo Manual de Funciones: Construir un documento donde el principio irrenunciable sea el mérito basado en la experiencia real en protección y el entrenamiento permanente.
Refuerzo Misional: Priorizar el fortalecimiento de las áreas operativas y administrativas para reducir los alarmantes tiempos de respuesta en la asignación de medidas de seguridad.










