Por: Yasher Bolívar Pérez
Miles de ciudadanos se congregaron en la plaza Enghelab de Teherán para acompañar la despedida oficial de la selección de Irán antes de su viaje al Mundial de 2026. La ceremonia, marcada por un fuerte componente patriótico, se desarrolló en medio de las tensiones que mantiene el país con Estados Unidos e Israel y convirtió al equipo nacional en un símbolo de unidad en un momento especialmente delicado para la República Islámica.
Durante el acto fue presentada la nueva camiseta del combinado iraní, que incorpora la figura del guepardo asiático, emblema adoptado por la federación y asociado a la identidad del fútbol del país. En representación del plantel, el capitán Ehsan Hajsafi leyó un mensaje en el que aseguró que jugadores y cuerpo técnico han continuado su preparación pese al contexto de conflicto, con el propósito de defender el nombre de Irán en la máxima cita del fútbol mundial.
La selección viajará en los próximos días a Turquía para completar una concentración antes de trasladarse a Estados Unidos, donde enfrentará a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto en la fase de grupos. Aunque la FIFA mantiene intacto el calendario, persisten interrogantes sobre la expedición de visados para algunos integrantes de la delegación, en medio de las restricciones anunciadas por Washington a funcionarios vinculados con la estructura política y militar iraní.









